PERNOCTANDO EN UNA PLAZA DE TOROS DEL SIGLO XIX

Es muy común que antiguas construcciones sean usadas en la actualidad como hoteles. Esto se ha dado con castillos, viviendas antiguas, edificios usados por bancos, etcétera. Sin embargo, una de las conversiones de este tipo más extraordinarias tuvo lugar en México, donde se convirtió una antigua plaza de toros en un lujoso hotel. 

De lejos, el Hotel Quinta Real Zacatecas parece una plaza común y corriente. Habría que verlo desde arriba o llegar hasta la puerta principal donde se aprecia un gran letrero con la palabra “hotel” para darse cuenta que se trata de un hospedaje. Y es que el trabajo de remodelación aplicado en este complejo del siglo XIX ha sido tan meticuloso que por fuera es muy difícil definir de qué se trata en realidad. Los arquitectos se han esforzado muchísimo en mantener la esencia de la construcción, y su trabajo fue tan bueno que les valió el Premio Nacional de Arquitectura. 

El alojamiento dispone de 49 habitaciones, todas con vista a la ciudad por un lado y con vista al ruedo por el otro. Además, las instalaciones cuentan con un gimnasio, un bar y un restaurante. Las mesas del restaurante tienen la particularidad de estar ubicadas en las escaleras de la plaza, distribuidas en diferentes niveles y con vista al centro del ruedo. El bar está ubicado en los toriles, lugar donde se solía guardar a los toros antes de enviarlos al ruedo y así dar por iniciada la corrida. Cabe destacar que el ruedo también es usado para la realización de eventos y ceremonias. 

Las habitaciones disponen de aire acondicionado, televisión, internet inalámbrico (WLAN) y servicio de cuarto las 24 horas. El precio de las habitaciones va desde los 165 a los 900 dólares, sin embargo la hospitalidad y el buen servicio valen cada centavo invertido.